»
Historia de la Iglesia
»
Padres de la Iglesia
»
Patrología (I): Hasta el Concilio de Nicea
»
II: La Literatura Antenicena Después de Ireneo
»
2. Los Escritores del Asia Menor, de Siria y Palestina
La Escuela de Antioquía
La escuela de Antioquía fue fundada por Luciano de Samosata (312) en directa oposición a los excesos y fantasías del método alegórico de Orígenes. Esta escuela centraba cuidadosamente la atención en el texto mismo y encaminaba a sus discípulos hacia la interpretación literal y el estudio histórico y gramatical de la Escritura. Los sabios de los dos centros de enseñanza antagónicos tenían conciencia de la profunda diferencia y contradicción fundamental de sus métodos respectivos. En Antioquía, el objetivo de la investigación escriturística era descubrir el sentido más obvio; en Cesárea o en Alejandría, por el contrario, la atención iba dirigida a las figuras de Cristo. Una parte acusaba a la alegoría de destruir el valor de la Biblia como historia del pasado y convertirla en una fábula mitológica; la otra llamaba "carnales" a todos los que se adherían a la letra. A pesar de todo, no existía una contradicción absoluta entre las dos escuelas; antes bien, estaban de acuerdo en toda una tradición exegética; pero cada uno recalcaba sus propios puntos de vista. Orígenes descubre tipos, no solamente en algunos episodios, sino en todos los detalles de la palabra inspirada. Cada línea está, para él, preñada de misterio. Antioquía, en cambio, estableció como principio fundamental no reconocer, en el Antiguo Testamento, figuras de Cristo más que ocasionalmente. Admitía una prefiguración del Salvador sólo allí donde la semejanza era marcada y la analogía clara. Los tipos forman la excepción, no la regla; la Encarnación, si bien era preparada en todas partes, no estaba prefigurada siempre.
En una palabra, la diversidad de método obedecía a una diferencia de mentalidad que ya se había hecho sentir en la filosofía griega. El idealismo alejandrino y su inclinación a la especulación se debían al influjo de Platón; el realismo y el empirismo de Antioquía eran tributarios de Aristóteles. La primera se inclinaba al misticismo, la segunda al racionalismo.
Los comienzos de la escuela de Antioquía parece que fueron muy modestos. Nunca pudo gloriarse de un director de la talla de Orígenes. A pesar de ello, fue la cuna de una gran tradición exegética. Alcanzó su apogeo bajo la dirección de Diodoro de Tarso, a finales del siglo IV. San Juan Crisóstomo fue su discípulo más preclaro, y Teodoro de Mopsuestia el más extremista. Su tendencia racionalista fue causa de que se convirtiera en autora de herejías; su fundador, Luciano, fue el maestro de Arrio.
Del director
- C. Boff: «Ojalá hubiéramos hecho caso a Ratzinger»
- Chile aprueba el 25 de marzo como «Día del niño por nacer»
- ¿Qué estaba haciendo la Virgen hace 32 años?
- Colombia: hundida la ley que desarrollaba la eutanasia
- Mamá discapacitada, forzada judicialmente a abortar, da a luz una niña «sublimemente hermosa»
- Recordar que políticos y politicastros abortistas no pueden recibir la Sagrada Comunión, ¿cosas del Papa?
- Los 5 minutos que los homosexualistas quisieron prohibir, ya cerca de las 100.000 visitas
- El «tesoro de los franciscanos», cuando la riqueza exalta la pobreza